Masonería en Almería

(ver fuente documental)


Triángulo “Puerta de Oriente” al Oriente de Almería


Aunque la Masonería se implanta en España con la creación de la Logia Cuatro Flores de Lis o la Matritense en 1728, no es sino durante el reinado de José Bonaparte cuando se proporcionan las bases adecuadas para que la masonería española comience en firme su caminar, creándose la Gran Logia Nacional, considerada por los historiadores como la primera logia de Obediencia española. En la provincia de Almería, al igual que el resto de España no permanece impasible ante esta corriente que inunda la sociedad más avanzada ideológicamente. Es con la revolución de 1868 donde se favorece la aprobación de una serie de derechos, entre los que se encuentra el de reunión para fines lícitos. Al abrigo de esta nueva legalidad, se inicia de manera paulatina la implantación en toda la provincia de los ideales masónicos, que se verán favorecidos por la llegada al poder de los liberales, bajo la presidencia de Mateo Sagasta en 1881.

Aunque se tienen datos de la existencia de una logia en la capital almeriense allá por el año 1846, no es hasta el final de la década de los ochenta del siglo XIX cuando la Masonería alcanzó su etapa de mayor expansión. En esa época existían alrededor de 700 masones agrupados en unas 17 logias y algún que otro triángulo.

Según los trabajos del profesor de la Universidad de Almería Fernando Martínez, es en la década de los setenta cuando en Almería se señala como punto de inicio de la implantación de la Orden con la creación de dos de las logias más representativas Amor y Ciencia y Unión y Justicia, integradas por numerosos miembros vinculados al republicanismo y a los sectores dirigentes de la sociedad almeriense de la época como D. Antonio Campoy Robles, alcalde del Ayuntamiento de Almería durante la I República.

Entre 1880 y 1890 los ideales masónicos se expanden por toda la provincia almeriense, así se levanta en Adra, la Logia Hijos de Abdera integrada en el Gran Oriente de España. Las logias fundadas en Serón, Tíjola, Cantoria y Gérgal van completando el panorama provicial de la masonería almeriense. En Serón levanta columnas la Logia Almanzora nº 290 perteneciente al Gran Oriente de España. Pocos datos se conservan de su actividad, pero sí la activa campaña de ayuda que llevaron a cabo con motivo de las inundaciones de 1888 provocadas al desbordarse el río Almanzora. A fines de 1894 abatió columnas. En Tíjola en 1885 comienza a trabajar la Logia Esencia, Vida y Amor nº 343, que aún contando con escasos miembros (catorce) participó en la campaña de ayuda y solidaridad a los dannificados de las inundaciones de 1888. La Logia Constancia levanta columnas en el Oriente de Cantoria a finales de los ochenta, contó con veintidós hermanos con una amplia mayoría de propietarios y profesionales liberales. En Gérgal en 1888 toma carta constitutiva la Logia Luz de los Filabres, que en su cuadro lógico contó con veintiún hermanos con gran predominio de propietarios. En el levante almeriense, se establecen diferentes logias, así en Garrucha ve la luz la Respetable Logia Antigua Urci nº 199 constituida en su mayoría por extranjeros ligados a la explotación del mineral de hierro. En Vera en 1882 se constituye la Logia Perfección nº 168, que aglutina a un importante número de militares entres us hermanos. Algunos hermanos de la logia veratense Perfección fundan en Cuevas del Almanzora la Logia Argentina, en 1883 que con muy pocos miembros trabajó durante cinco años.

Es en Alhama de Almería, donde la implantación de la Masonería tuvo más arraigo en toda la provincia, quizá motivado por la admiración que sus paisanos tienen con D. Nicolás Salmerón. En agosto de 1882 levanta columnas Alhama la Logia Salmeroniana nº 206 bajo la Obediencia del Gran Oriente de España. Los fundamentos masónicos tuvieron una gran aceptación y así pocos años después de su fundación el Cuadro Lógico contaba con 52 miembros activos lo que pone de manifiesto el alto nivel de implantación y arraigo que estas ideas masónicas tuvieron en Alhama. A medida que avanza la década de los años ochenta la Masonería en Alhama continúa extendiéndose, el Cuadro Lógico de 1887 consta de 66 miembros activos junto con 7 miembros honorarios pertenecientes a otras logias de Almería y Sevilla. Entre los miembros honorarios encontramos a Idelfonso Otón Parreño, médico director del balneario de Alhama y José Litrán López, médico, y Venerable Maestro, grado 30 de la logia Amor y Ciencia de Almería.

  • El sol y la luna que simbolizan el día y la noche, lo positivo y lo negativo, los opuestos y los complementarios.
  • El Triangulo con el Ojo, representante del GADU, de la trilogía, de la geometría y del conocimiento.
  • El Cordón que rodea todos los elementos con su lazada es símbolo de la cadena de unión que une a todos los masones en la faz de la tierra.
  • Las manos entrelazadas simbolizan la fraternidad, la ayuda mutua, el auxilio
  • Columnas que se encuentran en la entrada de todos los templos masónicos a la semejanza de las que había en el templo de Salomón.
  • Las tres granadas situadas encima de ellas simbolizan la representación, por sus granos de la unión que hay entre todos los hermanos.

ARA DE LA SALMERONIANA

SIMBOLISMO

El ideal masónico de la práctica de la beneficiencia y la solidaridad fue una constante en la Salmeroniana. Se creó a primeros de 1891 la Tienda Asilo de Alhama que no es sino la puesta en práctica de uno de los preceptos fundamentales de la Orden la solidaridad y la caridad. En la creación de la Tienda-asilo se afirmaba:

El único móvil que impulsa al comité organizador de esta institución es poner al alcance de las clases más necesitadas de la localidad, un alimento sano y abundante por la suma de diez céntimos de peseta cada ración, llevando así un gran consuelo a los infelices jornaleros que rara vez ven satisfechas sus más urgentes necesidades (…) precaviendo en lo posible con una alimentación buena las consecuencias que en el orden moral producen entre las familias faltas de recursos, el hambre y la desnudez.

Los primeros años del siglo XX corren paralelos con los aires de crisis que embargan a la masonería española. Si bien surgen intentos aislados de prolongar la vida de algunas logias o, incluso, de crear nuevos talleres, no se logra el nivel de implantación que la Orden había tenido en periodos anteriores. En 1925 levanta columnas la Logia Salmeroniana nº 30 adscrita a la Gran Logia Española, Cambian los nombres de sus integrantes pero no el espíritu de la Salmeroniana, tal como lo manifiestan al seguir utilizando el sello de la antigua logia del pasado siglo XIX. Una de sus labores fue el erigir un monumento a Don Nicolás Salmerón, que fue inaugurado con grandes muestras de júbilo por parte de los alhameños en el año 1928 , época poco propicia para la exaltación del republicanismo.

A finales de 1930 la Salmeroniana lleva a cabo un proceso de transformación. Abandona la obediencia de la Gran Logia Española y pasa a integrarse bajo la obediencia de la Gran Logia Regional del Medio día de España con el nº 46. En abril de 1931 con el advenimiento de la II República renacen nuevas esperanzas para el florecimiento de las ideas masónicas y aunque hay un notable incremento del número de afiliados, fue más una ilusión que una realidad palpable, pues tampoco durante la República la Masonería pudo desarrollar libremente sus actividades. Como señala Ferrer Benelli, desde el triunfo de las derechas en 1933 se había puesto en marcha el comienzo del fin de la Masonería, el primer paso de la "cruzada antimasónica" que culminaría en la cruel represión del franquismo.

Apenas finalizada la Guerra Civil, el nuevo Gobierno inicia una intensa campaña de represión. La Ley de 1 de Marzo de 1940 sobre la represión de la Masonería y el comunismo y la creación de un Tribunal Especial con el mismo nombre suponen el inicio de un amplio periodo de dura y cruel represión.

Con la llegada de la democracia se inicia un periodo nuevo para la Masonería. Actualmente hay Logias en Roquetas de mar y en Mojácar, formadas por extrajjeros (ingleses en su mayor parte) residentes en nuestra provincia, y la Masonería está resurgiendo paulatinamente, con un buen número de hermanos que trabajan en distintas logias de Granada, Málaga o como es este caso en Cartagena.


Fuente documental:

  • Amate Martínez, Mª Carmen: "Rituales, ceremonias y símbolos. La masonería en Alhama de Almería en los siglos XIX y XX", publicado en El Eco de Alhama, nº 12 (2001), pp. 4-17.


 

Masonería en el Sudeste español

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